A mi hermana le robaron su cámara. Una Nikon D60... Como la compraron al otro lado del mundo, salió menos cara que en Nikon Chile. Pero no es la plata ni la cámara lo que me tenía idiotizada hoy, sino la pérdida en sí. Hay cosas que se pierden, y nada se puede hacer por recuperarlas. Pero cuando hay cosas que verdaderamente no tienen por qué perderse (y se pierden), mi razón se vuelve furia. Me enfurece vivir en un mundito donde lo fácil se hace difícil, y lo difícil se convierte en imposible. Si encontrásemos la cámara por MercadoLibre o algo así, y localizáramos al ladrón (o reducidor), todavía tendríamos que organizar una protesta gigante en las afueras del Ministerio Público (con cámaras de TV incluídas), para que alguien note que tenemos algo que decir: resolvimos el caso... necesitamos que alguien haga su trabajo, ahora mismo. (Y suenan grillos de fondo: crí-crík).
Por si los milagros ocurren, el número de serie de la cámara es 9005320, y en las propiedades de cada foto que toma, aparece el nombre de mi hermana como Autor.
Yo soy de las que creen que sí vale la pena morirse defendiendo lo propio. No sé si sea capaz de cumplirlo llegado el hipotético momento, pero sí que estoy en desacuerdo con cada carabinero que dice que es mejor no resistirse y entregar las cosas. Carabineros... un amigo en tu camino... eso es slogan con mucho cariño pa todos los que adoran violar las leyes. Ya que los delincuentes no le temen a la Ley, ¿Puedo esperar a que le teman al ciudadano corriente? ¿Falta mucho?
20100211
20100208
Ahora pienso...
Hoy (ayer) por la noche -es decir, hace un rato-, me puse a pensar en algo que se me metió en la cabezota: tal vez no me agrada escribir; tal vez apretar teclas sea lo que me calme,
20100205
Quiero dormirrr
De vuelta en mi ciudad. Quiero dormir. Tengo sueño. Estoy cansada. ¿Y por qué no duermo? A er... creo que es otro de esos días en que me esfuerzo por no dormir de día, para poder dormir de noche sin ayuda dormilinística. Llegué hace un par de horas, con un montón de ropa sucia que no tengo ganas de lavar, unos cuantos chocolates, y un par de souvenirs que no sé si tengo ganas de regalar. Sólo sé que por alguna extraña razón hay gente que junto con preguntar ¿Y cómo estuvo el viaje? pregunta también ¿Y qué me trajiste?, y sólo por si acaso se me cruza una persona de aquéllas, tendré un llavero Kunstmann conmigo (sólo uno). En esta ocasión no vi nada que me recordara a alguien y que me hiciera decir "uy, esto se lo tengo q comprar a..."
El "apodo escrito" que le di a Pucón es producto de un chiste que se me ocurrió mientras caminaba por la playa. Me sentía como en el afamado sector 4 de Reñaca: mucho team, música fuerrrte (de la que me hace sentir algo como pinchazos de aguja en la cabeza), exceso de gente, y exceso de cuicas chilloooooonas (un ejemplo de gente que me cae mal cuando se agrupa =p ). Entonces mi imaginación voladora se inspiró y dijo "PUCón: lo que resulta de cruzar una ponticuica y un hueón". Si no detallo la fuente de inspiración, ¿pasaría yo por una resentida social? (Estimada personita de Talcahuano que ha seguido mi blog de forma casi obsesiva durante el último mes: dejaré los comentarios abiertos sólo para que manifieste su opinión en cuanto al chiste).
Resumen de vacaciones:
Villarrica: Mi watita mala-mala. Yo creí que mejoraba, pero nop. Todavía no estoy segura: ¿pagué por dormir, o me pagaban por dormir? ...dormí caleeeta, de día y de noche.
Pucón: Descubrí que el pollo asado puede ser una gran inversión. Cambiando de tema, cuando se nos ocurrió salir a conocer los alrededores (en bicicleta), el cielo pasó de soleado a nublado... con lluvia.
Valdivia: Cinco lucas que se ahorren en alojamiento al día, son sinónimo de cinco lucas en comida... (o dos entradas al Bierfest, especialmente si mi estómago se siente sanito) ¿Obvio? No tanto, al menos para mí, hasta entonces. Y la fea coincidencia: la mañana soleada en que salimos con rumbo a Niebla y Corral, se transformó en nublada; y la tarde nublada se transformó en lluviosa; terminamos casi acorralados en Corral, mirando la niebla de Niebla, porque las lanchas no podían salir al temporal; la única barcaza disponible se llenó, y hubo que esperarla por dos horas más, mientras... seguía lloviendo. Ahora pensaremos en arrendar auto cuando queramos salir un poco de la ciudad que visitemos.
Linares: opción escogida tras declararse cansados de vacacionar; un día en las termas equivalen a dos o tres días en cualquier otra parte, pero el espíritu nos pedía descanso. Y descansar de las vacaciones durante las vacaciones... resultó ser recomendable.
Ahora, miro el desorden que tengo siempre. Lo extraño es que ya me molesta, y no estoy ni cerca del nivel de desorden que usualmente me molesta a mí. A ver qué sentiré mañana...
El "apodo escrito" que le di a Pucón es producto de un chiste que se me ocurrió mientras caminaba por la playa. Me sentía como en el afamado sector 4 de Reñaca: mucho team, música fuerrrte (de la que me hace sentir algo como pinchazos de aguja en la cabeza), exceso de gente, y exceso de cuicas chilloooooonas (un ejemplo de gente que me cae mal cuando se agrupa =p ). Entonces mi imaginación voladora se inspiró y dijo "PUCón: lo que resulta de cruzar una ponticuica y un hueón". Si no detallo la fuente de inspiración, ¿pasaría yo por una resentida social? (Estimada personita de Talcahuano que ha seguido mi blog de forma casi obsesiva durante el último mes: dejaré los comentarios abiertos sólo para que manifieste su opinión en cuanto al chiste).
Resumen de vacaciones:
Villarrica: Mi watita mala-mala. Yo creí que mejoraba, pero nop. Todavía no estoy segura: ¿pagué por dormir, o me pagaban por dormir? ...dormí caleeeta, de día y de noche.
Pucón: Descubrí que el pollo asado puede ser una gran inversión. Cambiando de tema, cuando se nos ocurrió salir a conocer los alrededores (en bicicleta), el cielo pasó de soleado a nublado... con lluvia.
Valdivia: Cinco lucas que se ahorren en alojamiento al día, son sinónimo de cinco lucas en comida... (o dos entradas al Bierfest, especialmente si mi estómago se siente sanito) ¿Obvio? No tanto, al menos para mí, hasta entonces. Y la fea coincidencia: la mañana soleada en que salimos con rumbo a Niebla y Corral, se transformó en nublada; y la tarde nublada se transformó en lluviosa; terminamos casi acorralados en Corral, mirando la niebla de Niebla, porque las lanchas no podían salir al temporal; la única barcaza disponible se llenó, y hubo que esperarla por dos horas más, mientras... seguía lloviendo. Ahora pensaremos en arrendar auto cuando queramos salir un poco de la ciudad que visitemos.
Linares: opción escogida tras declararse cansados de vacacionar; un día en las termas equivalen a dos o tres días en cualquier otra parte, pero el espíritu nos pedía descanso. Y descansar de las vacaciones durante las vacaciones... resultó ser recomendable.
Ahora, miro el desorden que tengo siempre. Lo extraño es que ya me molesta, y no estoy ni cerca del nivel de desorden que usualmente me molesta a mí. A ver qué sentiré mañana...
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