Estoy aburrida Perdón... digo... Sigo aburrida. Los días pasan, y a veces parece que el tiempo se hubiera detenido, pero sólo para mí. Gracia sería que se detuviera para todos.
Cambié de psicólogo hace casi dos meses... en verdá nunca enganché con el anterior, ni con la anterior a ése. Hubo que poner en práctica lo que solía decir, y que olvidé: cada vez que me alguien me preguntaba cómo elegir psicólogo, yo respondía "ve con cualquiera, y si no te gusta, te cambias". Eso sí, el consejo trae segunda parte, porque a veces las cosas son tan poco claras (y las consultas tan cortas) que no se alcanza a plantear todo aquello que parece ser el problema: "si sientes que faltó tiempo y que vale la pena una segunda oportunidad, dale no más". Pero lejos de la tercera es la vencida, sólo porque mi experiencia en primeras veces con psicólogos dicen que con dos intentos es suficiente. Si no se está suficientemente cómod@ a la primera ni a la segunda, la tercera sólo será más de lo mismo. Estas son las cosas que se recuerdan al recapitular... al mirar de una sola vez todas las veces que he ido al psico. Mirando de nuevo esas muchas cosas "psicologo-lógicas", me sorprendo al pensar en cómo fue que llegué a tener psico nuevo: Sentía que tenía un problema nuevo... en verdad el problema era viejo, sólo que no sabía que era tan importante... tanto como para ser el problema nº1. Y sentí que abría los ojos y todo era nuevo, y necesitaba alguien nuevo para ayudarme a pensar en este problema (no tan) nuevo. Unas palabras similares usé ante el loquero, cuando le dije que me daba cuenta de lo que ocurría, y me preguntó si acaso sería un psicólogo en vez de psicóloga... y yo, la verdad es que ni lo había pensado... yo decía "psicólogo" así como decimos "nosotros" en un grupo de 5 mujeres y un hombre (hasta el idioma es machista), y me di cuenta de que sólo había tenido psicólogas. Luego, el género al que perteneciese mi nuev@ terapeuta me volvió a no-importar, y eché a correr la suerte... y llegué a un nuevo psico... y aunque no me importe mucho que pertenezca al sexo opuesto, no puedo dejar de pensar en que eso puede haber sido una bendición, porque (Oh! Demonios!!) la perspectiva desde la que me están haciendo mirar es increíblemente distinta... tanto que fui capaz de desclasificar mis primeros deseos suicidas... cosa que tenía tan escondida que nunca la recordaba al hablar de mi vida o de mí.
Ahora, ¿Qué diablos es esa "comodidad" con la que se habla de todo frente a un extraño? En mi caso, no soy muy buena para narrar mi mundo interior, así es que necesito que me pregunten cosas, lo que sea... algo extra aparecerá con cada respuesta. Necesito sentir que hablo con alguien, pero que a la vez hablo con nadie; o sea, hay un individuo que me escucha, que piensa en lo que le digo, que me critica lo que diga que piense o que haga, pero no me está criticando a mí, sino que me ayuda a pensar en mí. Es como tener un cerebro extra: dos cabezas piensan más que una, pero es necesario que ambas sean igual de buenas pensando, y eso significa sentir que me están entendiendo. En una primera sesión (y con mi historial) eso es difícil, pero mis entrañas sintieron que si hay un individuo frente a mí, que escucha atentamente, sin poner cara de crítica personal, y que usa zapatillas de lona al mismo tiempo que un pantalón de casimir o gabardina, debe ser capaz de entenderme a mí, que me gusta la mezcla que resulta de usar falda y zapatillas... (en lugar de falda y sandalias). Una segunda sesión parecía valer la pena. Y lo fue. Ahora pienso en las mismas cosas, pero en forma muy distinta. Mi comportamiento aparente no cambia en nada, pero yo me siento un poquito menos insignificante que antes.
Así es.
20091219
20090909
Hace frío
Hace frío, estoy aburrida, tengo una mano heladísima con la que ya enfrié un tazón con té caliente. Quiero comer algo dulce... Oh, sí. No sé de qué voy a escribir hoy. ¿Hace cuánto que no escribía? Hummm... creo que mucho. Pero hoy no tengo ganas de burlarme de quienes no saben hacer búsquedas en internet (supongo que Wolfram|Alpha se creó pensando en ellos), ni tratando de entender el significado supuesto de palabras mal usadas, ni del cibercondríaco que llega a leer mi blog buscando diagnósticos que no hay en mis líneas (con suerte sabrán que alguna vez tuve a mi tiroides trabajando un poco menos de lo que debiera)... ahora que si me preguntaran cuáles son los síntomas de la depre... ésos los podría enumerar sin problemas, y apuesto a que serían igualitos a los que publican.
Ay, la depre... ¿Cuándo me va a dejar tranquila? Ya me cansé de espantarla, y sólo espero a que desaparezca. No sé si me aburro más de la vida o de mis medicamentos. Uhhh... me cambiaron los remedios otra vez... ahora es fluoxeta con desimipramina... o algo por el estilo, más su respectiva dosis de dormilina, que es el apodo que le doy cariñosamente a mis pastillas para dormir, sean cuales sean las de turno. Ahorita mismo el turno es de doña quetiapina. Bueno, no exactamente ahora, sino por las noches, un rato antes de acostarme a dormir. Yo creo que el cariño que les tengo a las dormilinas sólo lo puede entender alguien que no pueda descansar por las noches. Esto de haber pasado la vida entera durmiendo mal... sí creo que se lo podría dedicar a uno o dos seres humanos, pero a ninguno más... no por el momento.
Ah, ¿y qué seres humanos serían esos? Digamos que sólo un par de seres que no subestimaron, sino más bien malestimaron mi carácter. La gente normal no se acerca fácilmente a mí, así como yo tampoco padezco de mucha empatía. Pero supongo que a la larga igual me quieren, aunque me cueste querer. De otra forma no vería esas caras de sorpresa y felicidad que ponen cuando me cuentan que me creían de una forma, pero más tarde descubrieron que yo era algo totalmente distinto a lo que pensaban cuando no me conocían.
Hablando de seres humanos, confieso que me cuesta un mundo tener vida social por estos días. Es que no quiero. ¿Cómo no va a costar si no quiero? ¿Cierto? Al menos suena lógico. Es difícil estar en un mundo de gente que está bien... es... es como decirle a un suicida -hey! no lo hagas, la vida es bella- así. Es que el ver gente que está (o parece estar) bien hace que me sienta más mal. Es una comparación inevtable. Ahora, tampoco es que yo diga "oh, qué felicidad es la que veo en toda esta gente..." sino que... es como ver una pintura enteramente blanca, junto a una pintura completamente negra: se siente la diferencia sin necesidad de pensar siquiera en los nombres de aquéllos colores, ni en que se consideran tonalidades opuestas... Y de la misma forma, se puede sentir diferencia entre algo grande y algo pequeño, sin razonar antes. Y el contraejemplo: si yo fuese la mujer más feliz del mundo, y estuviera rodeada de gente triste... antes de empezar a alegrar a los demás, yo me pondría un poco triste también (no soy tan poco empática como parezco), porque hay algo en las diferencias que nos hace sentir algo... algo entre lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto... pero sin darle un nombre... y siempre va a depender del extremo en que cada uno esté. Y así es como no funciono bien cuando estoy con mucha gente (4 ó 5 ya se me hacen demasiados), no por la envidia de ver que otros están bien, sino porque me hacen ver que no estoy tan bien como quisiera (creo que al suicida le darían más ganas de saltar, o ganas de saltar desde más alto).
He decidido dejar las Flores de Bach, no sólo porque nunca creí mucho en ellas, sino porque siento que de verdad he encontrado mi real problema. Es algo que creí que había dejado atrás, pero no. La cosa es que mi yo tiene conflictos con su yo. Yo tampoco entendí lo que acabo de escribir, pero sentí que era una buena forma de decir que el problema que me aqueja es existencial. ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Para dónde voy? Sip. Así de existencial es la cosa. Las respuestas a las dos primeras preguntas están algo menos escondidas que la tercera. Llevo rato pensando en quién soy y cómo llegué a ser quien soy... pero he avanzado poco. El problema resulta ser que apareció el momento de pensar en la cuestión número tres. Yo creo que los indecisos no somos realmente indecisos, sino que analizamos tanto las cosas, y nos fijamos tanto-tanto, sea en lo bueno o en lo malo, que al final todos los factores pesan lo mismo, y no se puede dar una respuesta verdadera. Hummm... ¿Será que somos víctimas de la lógica? Peeero en fin... como el problema está identificado, y siento que es algo nuevo-nuevo (aunque siempre haya estado ahí)... y así mismita es la necesidad de tratarlo: con algo nuevo. Así que adiós a analizar mi estado anímico una vez al mes, bienvenida psicoterapia (por fin). Entre la loca, el psicoloco y el loquero, apuesto a que el más feliz es el loquero que tanto insistió (ni que lo fuera a ver más seguido... incluso puede ser lo contrario).
Cambiando el tema, me pregunto si alguna vez he escrito sobre mi forma de mirar el mundo y las cosas que observo: Las ambulancias abundan a la hora del taco. El matrimonio es un acto egoísta. El egoísmo no es malo en sí (y eso es muy anterior a lo que pienso del matricidio). El altruísmo también es egoísta. Pero bueno, como el egoísmo no es malo, no voy a compartir mi filosofía. Al menos por hoy. Es que tengo las manos heladísimas.
Quiero agua de manzanilla... y algo dulce, por favor.
Ay, la depre... ¿Cuándo me va a dejar tranquila? Ya me cansé de espantarla, y sólo espero a que desaparezca. No sé si me aburro más de la vida o de mis medicamentos. Uhhh... me cambiaron los remedios otra vez... ahora es fluoxeta con desimipramina... o algo por el estilo, más su respectiva dosis de dormilina, que es el apodo que le doy cariñosamente a mis pastillas para dormir, sean cuales sean las de turno. Ahorita mismo el turno es de doña quetiapina. Bueno, no exactamente ahora, sino por las noches, un rato antes de acostarme a dormir. Yo creo que el cariño que les tengo a las dormilinas sólo lo puede entender alguien que no pueda descansar por las noches. Esto de haber pasado la vida entera durmiendo mal... sí creo que se lo podría dedicar a uno o dos seres humanos, pero a ninguno más... no por el momento.
Ah, ¿y qué seres humanos serían esos? Digamos que sólo un par de seres que no subestimaron, sino más bien malestimaron mi carácter. La gente normal no se acerca fácilmente a mí, así como yo tampoco padezco de mucha empatía. Pero supongo que a la larga igual me quieren, aunque me cueste querer. De otra forma no vería esas caras de sorpresa y felicidad que ponen cuando me cuentan que me creían de una forma, pero más tarde descubrieron que yo era algo totalmente distinto a lo que pensaban cuando no me conocían.
Hablando de seres humanos, confieso que me cuesta un mundo tener vida social por estos días. Es que no quiero. ¿Cómo no va a costar si no quiero? ¿Cierto? Al menos suena lógico. Es difícil estar en un mundo de gente que está bien... es... es como decirle a un suicida -hey! no lo hagas, la vida es bella- así. Es que el ver gente que está (o parece estar) bien hace que me sienta más mal. Es una comparación inevtable. Ahora, tampoco es que yo diga "oh, qué felicidad es la que veo en toda esta gente..." sino que... es como ver una pintura enteramente blanca, junto a una pintura completamente negra: se siente la diferencia sin necesidad de pensar siquiera en los nombres de aquéllos colores, ni en que se consideran tonalidades opuestas... Y de la misma forma, se puede sentir diferencia entre algo grande y algo pequeño, sin razonar antes. Y el contraejemplo: si yo fuese la mujer más feliz del mundo, y estuviera rodeada de gente triste... antes de empezar a alegrar a los demás, yo me pondría un poco triste también (no soy tan poco empática como parezco), porque hay algo en las diferencias que nos hace sentir algo... algo entre lo bueno y lo malo, lo justo y lo injusto... pero sin darle un nombre... y siempre va a depender del extremo en que cada uno esté. Y así es como no funciono bien cuando estoy con mucha gente (4 ó 5 ya se me hacen demasiados), no por la envidia de ver que otros están bien, sino porque me hacen ver que no estoy tan bien como quisiera (creo que al suicida le darían más ganas de saltar, o ganas de saltar desde más alto).
He decidido dejar las Flores de Bach, no sólo porque nunca creí mucho en ellas, sino porque siento que de verdad he encontrado mi real problema. Es algo que creí que había dejado atrás, pero no. La cosa es que mi yo tiene conflictos con su yo. Yo tampoco entendí lo que acabo de escribir, pero sentí que era una buena forma de decir que el problema que me aqueja es existencial. ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Para dónde voy? Sip. Así de existencial es la cosa. Las respuestas a las dos primeras preguntas están algo menos escondidas que la tercera. Llevo rato pensando en quién soy y cómo llegué a ser quien soy... pero he avanzado poco. El problema resulta ser que apareció el momento de pensar en la cuestión número tres. Yo creo que los indecisos no somos realmente indecisos, sino que analizamos tanto las cosas, y nos fijamos tanto-tanto, sea en lo bueno o en lo malo, que al final todos los factores pesan lo mismo, y no se puede dar una respuesta verdadera. Hummm... ¿Será que somos víctimas de la lógica? Peeero en fin... como el problema está identificado, y siento que es algo nuevo-nuevo (aunque siempre haya estado ahí)... y así mismita es la necesidad de tratarlo: con algo nuevo. Así que adiós a analizar mi estado anímico una vez al mes, bienvenida psicoterapia (por fin). Entre la loca, el psicoloco y el loquero, apuesto a que el más feliz es el loquero que tanto insistió (ni que lo fuera a ver más seguido... incluso puede ser lo contrario).
Cambiando el tema, me pregunto si alguna vez he escrito sobre mi forma de mirar el mundo y las cosas que observo: Las ambulancias abundan a la hora del taco. El matrimonio es un acto egoísta. El egoísmo no es malo en sí (y eso es muy anterior a lo que pienso del matricidio). El altruísmo también es egoísta. Pero bueno, como el egoísmo no es malo, no voy a compartir mi filosofía. Al menos por hoy. Es que tengo las manos heladísimas.
Quiero agua de manzanilla... y algo dulce, por favor.
20090320
¿Qué significa desapercibido?
Pregunto en el diccionario web de la RAE...
Ahhh... OK. Ahora, como es lógico, quiero saber qué significa apercibido.
Aviso
Diablos... yo quería aprender a pasar "desapercibida" por la vida... y si no sé qué es eso, difícil que pueda.
Ah, pero... apercibido puede ser algo como a-percibido ¿no?, bueno, probemos.
Aviso
Hummm... ¿Y si le pongo el verbo percibir?
Oui! ¡Ahora sí tengo suerte!
percibir.
(Del lat. percipĕre).
1. tr. Recibir algo y encargarse de ello. Percibir el dinero, la renta.
2. tr. Recibir por uno de los sentidos las imágenes, impresiones o sensaciones externas.
3. tr. Comprender o conocer algo.
Ya, ¿y el prefijo a-? Bueno, palabra chica pero compleja:
a1.
1. f. Primera letra del abecedario español y del orden latino internacional, que representa un fonema vocálico abierto y central.
2. f. Fil. Signo de la proposición universal afirmativa.
~ por ~ y b por b. 1. loc. adv. punto por punto.
a2.(Del lat. ad).
1. prep. Precede a determinados complementos verbales, como el complemento indirecto y el complemento directo cuando este es de persona determinada o está de algún modo personificado. Legó su fortuna a los pobres. Respeta a los ancianos. El gato persigue a un ratón.
2. prep. Precede al infinitivo regido por un verbo que indica el comienzo, aprendizaje, intento, logro, mantenimiento o finalidad de la acción. Empezar a correr. Enseñar a leer. Disponerse a escapar.
3. prep. Precede al complemento de nombres y verbos de percepción y sensación, para precisar la sensación correspondiente. Sabor a miel. Huele a chamusquina.
4. prep. Precede al complemento nominal o verbal que es régimen de ciertos verbos. Condenar a muerte. Jugar a las cartas.
5. prep. Precede al complemento de algunos adjetivos. Suave al tacto. Propenso a las enfermedades.
6. prep. Indica la dirección que lleva o el término a que se encamina alguien o algo. Voy a Roma, a palacio. Estos libros van dirigidos a tu padre. U. en frs. elípticas imper. ¡A la cárcel! ¡A comer!
7. prep. Precisa el lugar o tiempo en que sucede algo. Le cogieron a la puerta. Firmaré a la noche.
8. prep. Indica la situación de alguien o algo. A la derecha del director. A oriente. A occidente.
9. prep. Designa el intervalo de lugar o de tiempo que media entre una cosa y otra. De calle a calle. De once a doce del día.
10. prep. Denota el modo de la acción. A pie. A caballo. A mano. A golpes.
11. prep. Precede a la designación del precio de las cosas. A veinte reales la vara. A cincuenta la fanega.
12. prep. Indica distribución o cuenta proporcional. Dos a dos. A tres por ciento.
13. prep. Ante infinitivo, en expresiones de sentido condicional, equivale a la conjunción si con indicativo o subjuntivo. A decir verdad. A saber yo que había de venir.
14. prep. ante2. A la vista.
15. prep. con. Quien a hierro mata, a hierro muere.
16. prep. hacia. Se fue a ellos como un león.
17. prep. hasta. Pasó el río con el agua a la cintura.
18. prep. junto a. A la orilla del mar.
19. prep. para. A beneficio del público.
20. prep. por. A instancias mías.
21. prep. según. A fuero de Aragón. A lo que parece. A la moda.
22. prep. Da principio a muchas locuciones adverbiales. A bulto. A oscuras. A tientas. A regañadientes. A todo correr.
23. prep. Precede a la conjunción que en fórmulas interrogativas con una idea implícita de apuesta o desafío. ¡A que no te atreves! ¿A que no lo sabes?
Chuatas... no entendí ni web... Probemos de otra forma, busquemos el verbo apercibir.
Guaaaaaa... ¡el verbo apercibir sí existe!
apercibir1.
apercibir2.
desapercibido, da.
Ahhh... OK. Ahora, como es lógico, quiero saber qué significa apercibido.
Aviso
La palabra apercibido no está en el Diccionario.
Diablos... yo quería aprender a pasar "desapercibida" por la vida... y si no sé qué es eso, difícil que pueda.
Ah, pero... apercibido puede ser algo como a-percibido ¿no?, bueno, probemos.
Aviso
La palabra percibido no está en el Diccionario.
Shuuu... ¿Y ahora, quién podrá ayudarme?Hummm... ¿Y si le pongo el verbo percibir?
Oui! ¡Ahora sí tengo suerte!
percibir.
(Del lat. percipĕre).
1. tr. Recibir algo y encargarse de ello. Percibir el dinero, la renta.
2. tr. Recibir por uno de los sentidos las imágenes, impresiones o sensaciones externas.
3. tr. Comprender o conocer algo.
Ya, ¿y el prefijo a-? Bueno, palabra chica pero compleja:
a1.
1. f. Primera letra del abecedario español y del orden latino internacional, que representa un fonema vocálico abierto y central.
2. f. Fil. Signo de la proposición universal afirmativa.
~ por ~ y b por b. 1. loc. adv. punto por punto.
a2.(Del lat. ad).
1. prep. Precede a determinados complementos verbales, como el complemento indirecto y el complemento directo cuando este es de persona determinada o está de algún modo personificado. Legó su fortuna a los pobres. Respeta a los ancianos. El gato persigue a un ratón.
2. prep. Precede al infinitivo regido por un verbo que indica el comienzo, aprendizaje, intento, logro, mantenimiento o finalidad de la acción. Empezar a correr. Enseñar a leer. Disponerse a escapar.
3. prep. Precede al complemento de nombres y verbos de percepción y sensación, para precisar la sensación correspondiente. Sabor a miel. Huele a chamusquina.
4. prep. Precede al complemento nominal o verbal que es régimen de ciertos verbos. Condenar a muerte. Jugar a las cartas.
5. prep. Precede al complemento de algunos adjetivos. Suave al tacto. Propenso a las enfermedades.
6. prep. Indica la dirección que lleva o el término a que se encamina alguien o algo. Voy a Roma, a palacio. Estos libros van dirigidos a tu padre. U. en frs. elípticas imper. ¡A la cárcel! ¡A comer!
7. prep. Precisa el lugar o tiempo en que sucede algo. Le cogieron a la puerta. Firmaré a la noche.
8. prep. Indica la situación de alguien o algo. A la derecha del director. A oriente. A occidente.
9. prep. Designa el intervalo de lugar o de tiempo que media entre una cosa y otra. De calle a calle. De once a doce del día.
10. prep. Denota el modo de la acción. A pie. A caballo. A mano. A golpes.
11. prep. Precede a la designación del precio de las cosas. A veinte reales la vara. A cincuenta la fanega.
12. prep. Indica distribución o cuenta proporcional. Dos a dos. A tres por ciento.
13. prep. Ante infinitivo, en expresiones de sentido condicional, equivale a la conjunción si con indicativo o subjuntivo. A decir verdad. A saber yo que había de venir.
14. prep. ante2. A la vista.
15. prep. con. Quien a hierro mata, a hierro muere.
16. prep. hacia. Se fue a ellos como un león.
17. prep. hasta. Pasó el río con el agua a la cintura.
18. prep. junto a. A la orilla del mar.
19. prep. para. A beneficio del público.
20. prep. por. A instancias mías.
21. prep. según. A fuero de Aragón. A lo que parece. A la moda.
22. prep. Da principio a muchas locuciones adverbiales. A bulto. A oscuras. A tientas. A regañadientes. A todo correr.
23. prep. Precede a la conjunción que en fórmulas interrogativas con una idea implícita de apuesta o desafío. ¡A que no te atreves! ¿A que no lo sabes?
Chuatas... no entendí ni web... Probemos de otra forma, busquemos el verbo apercibir.
Guaaaaaa... ¡el verbo apercibir sí existe!
apercibir1.
(De percibir).
1. tr. Prevenir, disponer, preparar lo necesario para algo. U. t. c. prnl.
2. tr. Amonestar, advertir.
3. tr. Der. Hacer saber a la persona citada, emplazada o requerida, las consecuencias que se seguirán de determinados actos u omisiones suyas.
4. tr. Psicol. Percibir algo reconociéndolo o interpretándolo con referencia a lo ya conocido.
apercibir2.
1. tr. Percibir, observar, caer en la cuenta. U. t. c. prnl. No se apercibió DE los cambios producidos.
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