20070613

(Un)lucky girl

Habitualmente me resfrío un máximo de dos veces por temporada. Entiéndase temporada de resfríos: o sea, mientras hace frío, y las ventanas suelen estar cerradas, y los ya resfriados comparten la última versión del virus mutante que los atacó. Pues bien, si conté bien, y si mi mamá me enseñó a contar bien, este debe ser el tercero de la temporada. Y áun no es invierno.

Hoy decidí no salir. Ayer tuve un día suficientemente desagradable. La mala suerte se apareció más de una vez en el día. Primero cuando mis queridos (algunos más, algunos menos) compañeros de grupo llegaron temprano, completamente preocupados por el powerpoint que no han visto. Y me hablaban, y preguntaban, y proponían cosas nuevas para una presentación que yo no había visto aún, y que no sé si valía la pena seguir enchulando en vez de ponerse a estudiarla. Y yo... sólo quería llegar algo más temprano que ellos para poder escribir algo más en el informe. Yo quería terminar el informe... por lo menos quería ponerle todo lo que estuviera en mis manos, porque terminado-terminado, definitivamente no quedó. Y bueno, olvidé que el laptop de mi primix está recién formateado (ergo, no tiene MS Office, ni descompresores, ni nada de aquellos softwares que parecen obvios y resultan no serlo), así que sirve para menos cosas de lo que nos gustaría. Así que tampoco se deja utilizar por quienes quieren mostrar una y otra cosa que quieren poner en el famoso powerpoint. Y yo... bueno, dos días antes me dediqué pacientemente a comprimir los archivos del OpenOffice Portable, pa que ocuparan menos espacio en mi SD, y ahora no lo podía descomprimir.

Finalmente les pasé el archivo comprimido (en un 0%) que contenía la presentación del trabajo, y me dediqué a escribir aquello que pretendía escribir, para que cada pedazo de informe -plagiado y no plagiado, con sentido y sin sentido- se uniera con los demás, de una u otra forma, para conseguir una sola cosa uniforme, y no miles de conceptos separados que en sus espaldas llevan un objeto en común. A mis friends los mandé a la... cr... Crisol!

Cuando pude instalarme en un PC que no se pegara con mi Palm (los de las crisol se reinician, y luego no parten, y luego se vuelven a reiniciar... por gracia de los portables), pude escribir otro poco, terminar de enchular el informe y... bien, hasta q el mouse se puso idiota: el puntero se movía por toda la pantalla, pinchando barras, íconos, tratando de cerrar MS-Word... etc. Y se quedó quieto por fin. Pero el equipo ya no respondía. Lo reinicié, le cambié el mouse... y ni se asomó WinXP. En su lugar, la caja, torre, o CPU (o como se esté llamando ahora) empieza a chillar, y lo hace fuerte. Aaaaagggggghhh!!

Cambio de PC. Recuerdo que necesitamos los costos de las labores. Pero ya los neurotransmisores se me están bloqueando, y pa ganar tiempo le pido a algún otro integrante del grupo que los escriba. Y qué manera de haber gente que no atina!! Un paso más y me estarían preguntando de qué se trata el informe que vamos a entregar en media hora. Sali a tomar aire. Me descargué un rato. Volví. E hice la tabla yo misma.

11:30. Estamos en clase. Presenta un grupo, y seguimos nosotros. La profe y su instinto de comodidad llegan tarde. Soy una sinfonía de tos y mocos. Y la presentación se alarga tanto, que quedamos pa presentar en la tarde. Y no es en la sala, sino en el auditorio.

13:30. La profe y su instinto de comodidad llegan tarde. Había pedido que estuviéramos presentando a las 13:30, pero ni siquiera había pedido computador cuando reservó el auditorio. Y aún tenía que hacer el sorteo, para que dos -de nosotros siete- expusieran. Si lo hubiera tenido que hacer sola, habría dado más pena. Soy casi la misma sinfonía que en la mañana. Al menos tuve la suerte de poder toser cuando no estaba hablando. La Mili (que me apoyaba como soplona escondida) y yo peleamos con el profe invitado, por querer precisar el nombre de las máquinas pa mover tierra. Es que... que exista una pala mecánica polivalente, doble, cuya parte posterior tiene una retroexcavadora, no significa que la máquina entera se llame retroexcavadora porque la pala de interés está atrás, ni porque -por ello- el tractor deba retroceder si quiere trabajar con la pala en cuestión, ni porque así la conozcan todos los huasos. O sea, a este caballero le podemos vender una pala de brazo articulado que puede avanzar hacia atrás, bajo el nombre de retroexcavadora. Y también lo podemos estafar vendiéndole un bulldozer de verdad, cuando lo que en realidad él quiera sea una topadora. Que chori, no??

También es chori que yo haya sido la que habló sobre máquinas, mientras mi partner de la ocasión haya hecho la parte más femenina (o de menos mecánica). Y que entre medio sean dos minas las que más saben de máquinas en la sala... topísimo!, o no?? Si es iwal de chori que cuando los cabros de la escuela agrícola quedaban mirando con la boca abierta cuando me veían arriba del tractor, o el pendex que no me creyó que los tractores no tenían bujías (hasta que le preguntó al jefe de campo), o cuando estamos con mi sister en Sodimac mirando máquinas, tornillos, y comprando aglomerados óptimamente dimensionados -en el papel- por alguna de nosotras... para poder pagar sólo por una plancha entera.

Al final la jornada fue maratónica. Incluso le ofrecí comprar un café a la Mili por haberse quedado hasta tan tarde. Y me fui pa la casa... mareada en el Metro. Por eso preferí el colectivo por sobre la micro. Antes, pasé a comprar nuggets para llevar... que estaban fríos desde que me los pasaron. Y seguía mareada en el colectivo. Finalmente... llegué a acostarme en el sofá, a esperar que lloviera, no sin antes haber calentado esos nuggets, darme cuenta de que era martes, y me perdí Grey's Anatomy la noche antes.

Hoy no sólo botaba residuos de mi resfrío vía nariz y tos. También estornudaba. Y anduve mareada otro poco. Claramente ejercí mi derecho a vegetar sobre el sofá por hoy.

(Cambio de tema)

Hace dos o tres semanas, la psicóloga que escribe en la revista Ya tocó el tema de la "conversa", pero no recuerdo con qué título. Y no sólo recordé lo bonita que es esa palabra (con-versar = juntos-cambiar), sino también todas esas ocasiones en que yo pensé lo mismo que ella publicó aquél día: ¡Cuánto necesita la gente hablar! (O cuánto desean ser escuchados). Pero nadie se da el tiempo de escuchar a los demás. La inmensa necesidad de hablar, versus el nulo interés por escuchar. En la universidad, a la hora de las preguntas "personales" al profe, nadie respeta el turno de nadie: todos sacan sus garras para empujar y poder preguntar primero. "Las damas primero" se transforma en un eslogan de pura pose, tal vez para cuando quieren observarnos por detrás. Y si en alguna reunión se dan cuenta de que una (o alguien) no habla, resulta que los pacientes "escuchadores" pasamos a ser bichos raros, en lugar de héroes del altruismo.

Todavía existe gente que escucha, y gratis. Podemos estar resfriados, pero seguimos vivos.

¡Malditos egoístas con suerte! Yo todavía tengo que pagar para que me escuchen de verdad.

20070523

Impresionante

Tengo un frío tal, que me llega a doler la cabeza. Sip. Yo: la amante del fresco invierno... me estoy quejando de que hace frío. Y el año pasado me quejé de que no hacía suficiente frío. No es que me queje de todo... pero es que esto es extremo: el año pasado, casi ni se vio el pasto congelado en el campus, y cuando se vio, era foooome. Mientras, este año, estamos en pleno otoño, y ya se ha congelado el pasto de tal forma que los primeros rayos de sol lo único que hacen es quemarlo!! Es precioso ver el pasto todo blanco (¿será algún gen del hemisferio norte que tengo escondido por ahí?), pero en invierno!! No en otoño! ¿Será el cambio climático? ¿Habrá sido Albert Gore quien lo trajo? No lo puedo culpar, pero desde que se fue de Chile que esto se puso así. La última opción es que estoy vieja, son los efectos del cuarto de siglo que llevo vivita, y ya el frío no me gusta tanto como antes.
Años atrás un adolescente escribió: ¿Será que el frío viene con la edad?

Como sucede pocas veces, los comentarios quedan abiertos

20070514

Uh-Uh... Guarawík!

Pero qué semana, señores!!! Se me hizo eterna, pero no sé si por lo mucho o por lo poco que hice.

Lunes 7 de Mayo: Estación Baquedano, 19 horas.
Me habían dado esas ganas que me dan a veces de salir a pasear por el centro, así que sencillamente fui, pero no llegué a cumplir mi objetivo. Cambio de línea 5 a línea 1... y vi lo que era el mar de gente que suelen mostrar en la TV, bajo el título "Transantiago (...)" o bien "(...) Transantiago". Me di cuenta de que desde que comenzó el caos totalis en esta bella ciudad, nunca me había enfrentado al la línea 1 en hora peak ...y fui víctima de la hora peak.

"¿Para qué me voy a ir en la punta del tren si en dos estaciones me voy bajar, y tendría que volver a cruzar la estación para llegar a la salida -y calle- a la que quiero llegar?"
"Además, es cosa de esperar que este montón de gente vaya avanzando, y en un rato estaré en primera fila para poder abordar un tren"

Pero a la primera fila no llegué: pude aprovechar una oportunidad para subirme de última, y quedar milimétricamente de espaldas a las puertas, porque... ¿quién puede darse vuelta y quedar de frente en condiciones así? Bueno... yo sé quién!! Los mismos desesperados que nos empujaron pa poder subirse (o sea, si son capaces de empujar a una masa de gente que ya va apretujada... cómo no van a ser capaces de subirse y darse vuelta para darle la espalda a la gente, aunque ya no haya espacio para moverse sin molestar a otros?? El descriterio es el mismo, digo yo...) Y así... por segunda vez suena la alarma que amenaza con cerrar las puertas. Yo, de espaldas a una fila de gente empujona, y de frente a la masa que fue empujada para que los empujones pudieran entrar... siento una mano extraña en mi bolsillo izquierdo, seguida de un vacío en el mismo... En menos de un segundo pensé: "Victorinox? ...mi celular!!", alcancé a darme vuelta, mientras doy un empujón (cuando quiero, puedo) hacia afuera, saliendo detrás de lo único que se movía hacia el andén y que claramente no era yo: una polera azul (el mismo tono de la camiseta brasileña). Me acompaño de dos gritos ("Hey!!"), mientras salgo y mientras doy dos de mis pequeños pasos de siete leguas (en realidad deben ser de unos... tres pies): uno para agarrar la polera azul en cuestión, que se me suelta, y otro para agarrar la misma polera, con su espalda incluída. Dicho en otras palabras... atrapé al desgraciado!!

Para correr soy pésima, pero bajo las condiciones del momento, no era necesario correr. Ya al desgraciado se le haría difícil con la cantidad de gente (es que a qué saco'e w... se le ocurre jugar al lanza cuando las condiciones pa arrancar no son óptimas?), y encima se equivocó de mina: no corro, pero si yo sé cuándo me están abriendo el cierre de la mochila que llevo en la espalda... Cómo no voy a saber que alguien me saca algo del bolsillo?! Y el bolsillo de adelante más encima!! ...y en un momento en que NO llevaba la mochila atrás! (o sea... nada de qué preocuparse).

En el momento en que atrapo al desgraciado, vienen dos guardias de andén (que no son guardias... pero... sirvieron iwal), y lo agarran también. Le digo "Mi celular", indicando mi teléfono, y el muy patudo dice que se lo encontró en el suelo. Me lo devuelve, y se demora dos segundos en sacar su billetera y su "papel" de antecedentes para alegar que él no tiene antecedentes (...así que no sería capaz de robarse algo?), mientras las chicas me dicen que me quede, que no me vaya (yo me habría ido). Llaman a los guardias de azul -los guardias de verdad... que parece que trabajan de mentira-, que se lo llevan a la unidad de carabineros que está en la misma estación. Ahí empieza otra historia.

Llegamos a la famosa unidad, en la que hay que tocar el timbre... y parece que no hay nadie, porque se demoran sus... 30 segundos en abrir. Cuando el cabo de turno pregunta qué pasó, los guardias -simpáticos ellos- dicen que no saben... que a ellos los llamaron, les dijeron que el joven en cuestión se había robado un celular, lo llevaron hasta ahí, y ya. OK, sí es cierto lo que dijeron, pero partir por decir "no sé" es por lo menos poco amable para mí, y dedicado con todo cariño al ladrón. Luego resulta que este carabinero no me quiere creer, o no quiere trabajar... no sé. Dice que todo es confuso, que no sabe bien qué hacer. Se toma su tiempo en pensar qué hacer, mientras el jovencito vuelve a anunciar su falta de antecedentes, mostrando su certificado más doblado y desdoblado que billete de 1000 (por lo verde, digo). Dejó de sacar a relucir su falta de antecedentes cuando le pregunté para qué andaba con ese papel. Hasta el momento sólo supongo una respuesta como posible, pero él sólo se quedo callado. Y cambió el tema, pa alegar que mi teléfono se lo encontró en el suelo -después de que yo sintiera una mano que lo sacó desde mi bolsillo-, le dije, para que él respondiera "a lo mejor no lo escuchaste, como estaba lleno..." (Uy, sí... cómo no!) Le respondo que un lugar lleno no implica un lugar ruidoso.
Nótese que yo digo que siento que alguien me saca el teléfono, y él responde que yo no escuché cuándo se cayó mi celu. Me encantan las conversaciones tan lógicas!!
Ahora el niñito se empieza a quejar de que lo rasguñaron en el brazo. Obviamente yo no fui, pq lo único que le agarré fue la espalda, y a través de la polera. Y ¡Por fin! al pastelito de carabinero que tenemos enfrente, se le ocurre llamar a la comisaría... pa que le digan qué hacer. Parte por leer resumidamente el decálogo de derechos del detenido, con aires de policía de TV ("tienes derecho a guardar silencio, todo lo que digas puede ser y serña utilizado en tu contra" ...eso no sale en el decálogo!!), le entrega por escrito la lista de derechos al joven-sin-antecedentes, quien se pone nervioso y pregunta "tengo que completar esto?" (datos personales y firma... sólo es toma de conocimiento de la situación! no puede ser tan malo, o sí?). Y... lo que sigue es la parte fome: formularios, formularios, formularios. Declaración de la víctima, datos, datos, datos. Foto a mi celu, formulacio de devolución de especies, ...declaración de testigos (las guardias de amarillo que me ayudaron... una de ellas vio TODO). Llamada a la fiscalía que el cabo en cuestión no sabía cuál era. O sea... menos mal que aparecieron dos carabineros más, porque con el primero no más haciendo todo el papeleo... seguramente seguiría esperando. OK, fiscalía oriente, en la que no contestan... Desfile de carabineros -uniformados y de civil- preocupados del patrullaje a pata, que vienen a ver al niño ("aah... este es nuevo"), y que me dan ánimos pa seguir y seguir con el trámite hasta el final (no sé cuál es el final). Finalmente contestaron en la fiscalía. Veo en el escritorio el carnet del ladronzuelo, y ni leí el nombre... sólo me fijé en su firma: sus cuatro iniciales, en letra imprenta, mayúscula... toda tiritona, como niño de cuatro años. Estoy convencida de que apenas sabe leer. Teniendo los carabineros todos los papeles que pidieron en la fiscalía... toi lista pa irme.

Martes 8 de Mayo.
A er... la prima de una amiga de una amiga. Tiene leucemia y necesita 90 dadores de sangre. Mis sister que siempre que puede donar, dona... esta vez no resultó. Una ligera baja de hemoglobina y p'ajuera su sangre no sirvió. Yo le tengo terror a las agujas... y parece que corre venlafaxina por mis venas todo el día. De vuelta en la micro, un par de neuronas me hicieron pensar... si el pastelito de ayer escribe apenas... y le dio susto llenar y firmar el formulario de derechos del detenido... parece que en verdad no sabe escribir.

Nos fuimos al bombón oriental... y puchas que comimos leseras!! $9150 entre dos... son pura chanchería!

Miércoles 9 de Mayo. 15:00
Tiembla el universo!!! Segundo médico no-zurdo que me toca... y consecutivo!
(Ehmmm... Cita con psiquiatra nuevo).
Fue igualito que ir con cualquier médico desconocido... por lo menos para mí. Como que desconfío de todo, pero iwal hago caso (no hay muchas otras alternativas, sobre todo si no hay $ para pagar por las alternativas). Por un momento pensé "Buaaaaa... Quiero a mi loquero de siempre!!", pero luego pensé un poco más... y en realidad no fue tan malo. Si paso por alto la sensación de desconfianza, me queda... que fue una consulta corta... pero nada más que lo realmente necesario. ¿Qué otra cosa se le podría pedir a un desconocido?

Jueves 10 de Mayo
Uhhh... me entregaron la prueba de... aaaaggghh... el p... ramo que me tiene atrapada en la universidad. No me fue taaaaaaaan mal. Sólo estoy MUY picá, pq quien aprendió gracias a mí tiene mejor nota. En momentos así no me queda más que recordar al ex-rector Vial Correa, cuando decía algo así como que las notas son para el profesor, y no para el alumno: cada uno sabe que sabe lo que sabe, pero los profes no lo saben... y lo único que pueden hacer es preguntar si acaso sabemos algunas cosas... en las pruebas.

Viernes 11
Flojera total. Me quedé en casa :p

Sábado 12
Hubo que suplir la flojera de ayer, y cruzar medio Santiago pa poder comprar antidepresivos. Era sí o sí (mi guata se resiente sin ellos al segundo día de olvido). Pasé a un mall... y como me dolió la cabeza desde que entré y hasta después de que volví a la casa... el disfrute del paseo fue nulo.

Domingo 13
Feliz día mamá!!
Como a mi madre rara vez le falta algo (es imposible regalarle cosas útiles), ahora tiene unos narcisos en maceta junto a su cama. Y nos fuimos a Viña... a aburrirnos un rato, tb a visitar a mi abuela. De vuelta a Santiago... y mi garganta se empezó a hinchar... hinchar... hinchar... me acosté con la voz ronquita...

Lunes 14
...y amanecí iwal de ronquita. Me declaro resfriada, y no voy a la u.
Me empezó a doler la cabeza, tengo ganas de echarme un rato en el sofá... pero desde el lunes pasado que quiero escribir en el blog, así que me aguanto...
Y como ya terminé... me voy a echar un rato en el sofá.